Tomamos la balanza que tu contador ya genera y la convertimos en lo que te falta para decidir: cuánto gana tu empresa de verdad, cuándo va a faltar dinero en el banco y qué hacer antes de que ocurra.
Cada punto es un mes. La línea marca el dinero que tuvo disponible en el banco; la franja punteada, el mínimo que necesitaba para operar sin apuros.
El faltante de septiembre ya estaba en los números desde marzo.
Esta empresa cerró el ejercicio con $9.40 millones de utilidad y, aun así, su operación consumió efectivo. El recorrido entre una cifra y la otra es justo lo que un estado de resultados no muestra.
Proyección hasta el cierre de tu ejercicio, con tu colchón mínimo de operación. Identificas el mes exacto con anticipación suficiente para negociar en calma.
La utilidad real de cada mes, no solo la del acumulado del año. Si un mes cerró en pérdida, lo dice con esa palabra y con su cifra.
Inventario sin rotación, cartera con cobro lento, saldos a favor sin recuperar. Cuantificado en pesos recuperables.
Cubrimos el proceso completo de un área de finanzas: ordenar la información, analizarla, diagnosticar y planear hacia adelante. No cambias de contador, de sistema ni de proceso.
Tu contador la exporta en minutos. Es el único paso de tu lado, una vez al mes.
Cada cuenta se ordena, se cruza y se interpreta con criterio de dirección financiera. El dato se procesa; la lectura la hace un profesional.
El análisis llega resuelto: qué está ocurriendo, qué decisión conviene y cuánto vale en pesos. No un tablero que tengas que interpretar.
Sesión de trabajo con la dirección de tu empresa para acordar qué se ejecuta y en qué orden. La decisión es tuya; el criterio financiero lo ponemos nosotros.
Liquidaban a proveedores en 17 días cuando el sector opera a 30. Alinear los plazos liberó más de cuatro millones sin recurrir a financiamiento.
El faltante se identificó medio año antes. Hubo margen para renegociar condiciones en lugar de aceptar la primera opción disponible.
La mercancía tardaba 55 días en rotar. Siete millones detenidos en almacén que ningún reporte contable señalaba como problema.
Numa nació de más de diez años dirigiendo finanzas de empresas mexicanas: consolidación, reporteo, control y las decisiones difíciles que vienen después. El método que aplicamos es el de una dirección financiera, no el de un proveedor de reportes.
Por eso el entregable no es un tablero para que lo interpretes tú. Es el análisis resuelto, con la recomendación y el monto en pesos. Y cuando tengas una duda, la respondes con la persona que revisó tu balanza.
Anticipa. Confía. Decide.
Comparte una balanza y te mostramos qué vemos en tus propios números, con el mismo detalle que acabas de recorrer.